La vida del Freelance es así.
Cada 6 o 12 meses, con mejor o peor suerte, renovamos el aire. Elegimos
hacerlo. Cambiamos de proyecto, de grupo de trabajo, de industria, de jefes, de
país o ciudad. Cuanto cambio, no? Vamos entonces con la primer frase trillada
del post: Lo único permanente es el
Cambio.
Entonces, empezamos desde cero
otra vez. ¿Está bueno realmente? ¿No es un stress adicional? ¿Quisiera
realmente volver a tener una rutina? Ah! No tengo ni idea. Si lo supiera no
estaría acá escribiendo / descargando. Me encuentro entonces cada 6 o 12 meses,
reflexionando sobre el tema, haciéndome preguntas, tratando de descubrir hacia
donde quiero ir.
“Hola, mi nombre es María Inés”
“Si, la verdad es que me siento más cómoda trabajando en esa área” “Ay si! La
conozco del tal o cual cliente” “Yo amo el Lemon Pie, pero la Coca sólo la tomo
si es Light” Son frases que se escuchan muy a menudo y que sirven para empezar
a romper el hielo, para empezar a generar confianza, para inaugurar La Nueva
Etapa.
Con muchos colegas, compañeros,
camaradas e inseparables amigos hemos listado las ventajas y desventajas de
esta vida. Los PorqueSi y Los PorqueNo debo seguir llevando este
estilo de vida. Porque cada vez que tenemos que tomar una decisión, le damos
vueltas y vamos y venimos y nos consultamos y hacemos terapia barata por Gtalk.
¿Que siento yo? Que a veces estoy
cansada. Muy. Es desgastante tener que
someterse a procesos de selección que nos testean (a veces muy seguido) cuan
buenos, o no, somos y ese tema de andar vendiéndose al mejor postor. Muy
Mercado de Liniers. Otro punto también es que renuncio a la planificación. No
puedo saber que será de mi vida de acá a 2 o 3 semanas. O sea, “Vamos al Teatro el 4 de
septiembre? Y, no sé. Te contesto esa semana…” Eso tampoco esta bueno. Me
siento una Gitana a veces. He llegado a armar y desarmar 4 casas en 3 países en
3 años. Ahora me resulta divertido, en ese momento perdí pelo, mucho.
Por otro lado, este estilo de
vida, es compatible con mi personalidad y me sienta más bien que mal. Conocer
gente, lugares, industrias nuevas todo el tiempo me parece hermoso. Es
descubrir cosas nuevas todo el tiempo. Nunca me aburro. Siempre me sorprendo. Y
nunca me siento atada a nada. Es decir, no hay presión más que la mía (que
igual es GRANDE y será leit motiv de futuros posts) pero tengo un nivel mayor
de libertad.
Estoy empezando de nuevo OTRO
proyecto. Nuevos viajes, nuevas industrias, nuevas nacionalidades, nuevos
jefes, nuevos compañeros (no todos por suerte!). Será una nueva etapa de
construcción de anécdotas, vivencias y amigos, y por varios meses no
reflexionaré sobre este tema y me dedicaré a disfrutar de mi elección.
MI